Lo que se cocinó en silencio: el Té Chai Masala Zoco
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No estábamos muertos.
Tampoco exactamente de parranda.
Estábamos en pruebas, ajustes, bolsas, maquila, documentos, tiempos largos y trámites de esos que uno no sabe muy bien cómo explicar, pero que terminan siendo importantes.
Este blog estuvo en silencio por un tiempo.
No porque no hubiera nada que contar. Al contrario. A veces el silencio es justamente trabajo. A veces parece que uno está quieto para los de afuera, pero hacia adentro está pasando un torrente de cosas: pruebas, ajustes, trámites, conversaciones, dudas, decisiones y aprendizajes.
Y también porque tocaba priorizar.
En un equipo pequeño, no siempre se puede hacer todo al mismo tiempo. A veces hay que escoger entre escribir sobre lo que se está construyendo o concentrarse en lograr eso que se tiene en la mira desde hace meses. Esta vez decidimos concentrarnos en lograrlo.
Hoy volvemos con una noticia que nos emociona mucho: nuestro Té Chai Masala Zoco ya cuenta con registro sanitario INVIMA.
Y para una empresa todavía pequeña, esto se siente grande.
Grande porque no fue simplemente mandar a hacer un producto. Grande porque este chai ya tenía historia con ustedes. Grande porque nació como nacen muchas cosas en Zoco: mezclando, probando, oliendo, ajustando, cambiando proporciones y escuchando a los clientes.
La fórmula ya la teníamos. Durante mucho tiempo fue un producto muy manual, muy de tienda, muy nuestro. Nosotros mismos hacíamos la mezcla, revisábamos el sabor, ajustábamos las especias y buscábamos ese equilibrio entre el té negro, la canela, el clavo, la pimienta, el cardamomo y el anís.
Y empezó a pasar algo muy bonito: ustedes lo reconocían.
Lo pedían. Lo recomendaban. Preguntaban cuándo volvía. Lo esperaron incluso cuando el proceso se demoró mucho más de lo que habíamos pensado.
Por eso el reto no era inventar un producto nuevo. El reto era más difícil: llevarlo a un proceso formal sin perder lo que ya tenía.
Sin perder su aroma.
Sin perder su fuerza.
Sin perder ese sabor que ya les gustaba.
Primero vino la bolsa. Y la bolsa, que parece una cosa sencilla, no fue tan sencilla. Había que mejorarla, ajustarla, hacerla funcionar mejor y cumplir con los requisitos necesarios para poder dar el siguiente paso. Ahí entendimos, otra vez, que crecer un producto implica muchas cosas que no siempre se ven desde afuera.
Después vino la maquila.
Y ahí también hubo que aprender. Una cosa es hacer una mezcla manual y otra muy distinta es llevarla a producción. La molienda cambia, las especias se comportan distinto, los procesos tienen sus propias reglas. Tuvimos que probar de nuevo, ajustar de nuevo, revisar de nuevo.
Y también tuvimos que defender la receta.
Porque en el camino nos propusieron cambiarla. Y claro, uno escucha, uno aprende, uno entiende que hay temas técnicos que deben funcionar. Pero había algo que teníamos clarísimo: no queríamos que el Té Chai Masala Zoco dejara de saber a Zoco.
No queríamos hacer un producto distinto solo porque era más fácil producirlo.
Queríamos que creciera, sí. Que tuviera registro, que estuviera mejor presentado, que pudiera llegar a más personas. Pero queríamos que siguiera siendo ese chai que ustedes ya conocían.
Luego vino el proceso del INVIMA.
Y realmente ese es otro mundo. En Colombia, lograr un registro sanitario para un producto alimenticio requiere tiempo, orden, documentos, revisiones, ajustes y mucha paciencia. No es solo llenar un formulario. Es entender procesos, cumplir requisitos y asumir la responsabilidad de hacer las cosas bien.
A veces fue lento.
A veces fue cansón.
A veces parecía que faltaba una cosa, y cuando salía esa, aparecía otra.
Pero también fue importante.
Porque en Zoco siempre hemos querido que los productos no solo sepan rico. Queremos que estén bien hechos. Que tengan respaldo. Que cumplan. Que podamos entregarlos con tranquilidad y decir: esto lo hicimos con cuidado.
Y sí, somos un equipo pequeño.
Somos pocas personas haciendo de todo. Muchas veces somos “soylas”: soy la que compra, soy la que empaca, soy la que revisa, soy la que responde, soy la que diseña, soy la que prueba, soy la que vuelve a insistir.
Y como pasa en muchos proyectos pequeños, también hay otros trabajos, otros compromisos, días largos, cosas que no sabíamos hacer y que tocó aprender en el camino.
Por eso este logro nos emociona tanto.
Porque sabemos lo que implicó. Sabemos que tomó tiempo. Sabemos que no fue perfecto, ni rápido, ni tan fácil como tal vez se ve desde afuera. Pero también sabemos que cada ajuste tuvo sentido.
Este tipo de hitos nos dan energía. Nos recuerdan por qué empezamos. Nos hacen mirar hacia adelante y pensar en el siguiente producto, el siguiente paso, el siguiente reto.
Porque seguimos creyendo muchísimo en Zoco.
Y cuando uno cree así en algo, sigue. A veces cansado, a veces con dudas, a veces aprendiendo a golpes, pero sigue.
Hoy el Té Chai Masala Zoco ya está aquí.
Es una mezcla natural de té negro molido con canela, clavo, pimienta, cardamomo y anís. No es soluble. No es instantáneo. Es un chai para preparar con calma, en agua o en leche, caliente o frío, dejando que las especias hagan su trabajo.
Y nos alegra muchísimo que vuelva en esta nueva etapa.
También nos alegra volver a este espacio. Queremos que la Academia del Sabor sea una bitácora: un lugar para hablar de ingredientes, recetas, procesos, historias, recomendaciones y de todo eso que también se cocina antes de llegar a una taza, a una mesa o a una estantería.
Gracias a quienes esperaron el chai.
Gracias a quienes preguntaron por él.
Gracias a quienes siguen creyendo en Zoco.
Esperamos que lo disfruten tanto como nosotros disfrutamos verlo por fin listo.
Con cariño,
Camila
Mercadeo y Desarrollo de Producto
Zoco Especias e Ingredientes
2 comentarios
Felicitaciones.La constancia y persistencia nos proporciona grandes satisfacciones .
F E L I C I T A C I O N E S ¡ ¡ ¡
E X C E L E N T E , , ,
Cual Sera Su PRECIO , , , 👍🌻